Que los dioses nos guíen a una era de renacimiento, a un reino de razón, un imperio de conciencia y civilidad, un reino de prosperidad, felicidad eterna, donde virtud y sabiduría son hermanas y juntas guían el destino y voluntad de los hombres, donde se tornan enemigas nociones de ilicitud y decadencia, que los dioses nos ampares y guíen. Aunque como sus mismos dioses y mundos de propia conciencia y felicidad eterna son meras ilusiones, fantasías para el escape de un cruel y decadente mundo.
Que los dioses velen por nosotros e iluminen nuestros destinos...
Las plegarias funcionan porque dan dirección a nuestras intenciones. Saber que quiero, cómo lo quiero y porqué lo quiero genera la claridad que se requiere para dirigir los esfuerzos hacia allá.
ResponderEliminarUna plegaria no es un simple "choro", no son palabras al aire, una plegaria es INTENCION.
Debemos acompañar las plegarias con acciones que ayuden a que se conviertan en realidad, pero rezar sin creer que lo que pido es factible,es aniquilar la esperanza y efectivamente no sirve de nada.
Yo si creo que alguna vez los hombres seremos Dioses, cuando nuestra lucha contra las miserias humanas haya terminado.